Caminos de Niebla y Montaña: El Manual del Senderista Consciente en Fusagasugá

Fusagasugá es mucho más que un destino de paso hacia el calor. Es un santuario de bosques andinos, caminos ancestrales y biodiversidad que merece ser recorrido con paso firme y mente abierta. Tras años recorriendo kilómetros en este territorio, he destilado en esta guía lo que realmente necesitas saber: desde cómo preparar tu mochila hasta cómo caminar dejando una huella positiva en nuestras montañas.

En este caso me ceñiré al territorio rural montañoso, en medio de bosques andinos y de niebla, con caminos ancestrales y áreas de interés ambiental como lo es el municipio de Fusagasugá, la ciudad jardín de Colombia.

Fusagasugá se encuentra ubicado a unos 60 Km de Bogotá en la que se disfruta de todos los climas porque se encuentra ubicada entre los 2700 msnm donde el clima es frío y desciende hasta los 1200 msnm en la vereda de chinauta donde el clima es cálido.

Para la Alcaldía de Fusagasugá, el turismo, la observación de flora y fauna y el turismo de naturaleza son actividades con mucho potencial dentro del municipio y ha creado un manual de señalización turística con el fin de mejorar la experiencia y seguridad del visitante.

Rutas y senderos más representativos

Cerro Fusacatán

Es una caminata de nivel medio  – alto con ascensos empinados y en temporada de lluvia con mucho barro, esta ruta conduce a la montaña sagrada de los Sutagaos, a un mirador de la ciudad de Fusagasugá y una cascada oculta entre la montaña.

Parque natural San Rafael – La Aguadita

Está ubicado en el corregimiento de la Aguadita a unos 2500 msnm con clima frío (8° a 15°C) y con un nivel de exigencia medio en el que encontramos senderos entre musgo, bosque de niebla y cascadas naturales.

Ruta ancestral Los Guásimos

Inicia en la vereda San Antonio y desciende hasta el puente la vega que colinda con el municipio de Tibacuy, este tramo es de un nivel bajo a intermedio en el que podemos disfrutar de caminos reales de herradura, transición climática de bosque templado a cálido acompañados por el río Chocho. Esta ruta puede cambiar de nivel de exigencia de intermedio a muy alto convirtiéndose en un desafío físico si tomamos una variante para salir a Chinauta en el que ascenderemos unos 470 m.

Seguridad: Que debe realmente llevar el senderista.

Una ruta segura empieza antes de ponerse la botas. Antes de siquiera pensar en hacer la caminata hay que mediar el riesgo y analizar si estamos al nivel de la exigencia que impondrá esa aventura, para eso he elaborado una lista de lo que debe saber y que espero sea de mucha utilidad:

  • distancia aproximada;
  • desnivel;
  • duración estimada;
  • nivel de dificultad;
  • tipo de terreno;
  • condiciones meteorológicas;
  • cobertura telefónica;
  • puntos de acceso y salida;
  • restricciones de ingreso;
  • estado reciente del sendero.

Es de vital importancia saber que los terrenos por los que se conducen las caminatas son muy variados, hay camino real, senderos, piedra y esta depende la temporada; si es lluviosa son piedras lisas con lama y hacen preciso tener mucha precaución y un buen calzado, con buen agarre para evitar esguinces o caídas.

La mochila

Nuestras caminatas por lo regular son de medio día, por tal razón y pensando en ello, estos serían los implementos para medio día:

  • Agua suficiente.
  • Alimentos o refrigerio energético.
  • Impermeable o poncho.
  • Capa térmica ligera.
  • Protección solar.
  • Gorra o sombrero.
  • Calzado con buena suela.
  • Cambio de camiseta.
  • Botiquín básico.
  • Linterna frontal.
  • Teléfono con batería suficiente.
  • Batería externa.
  • Mapa/GPS descargado.
  • Documento de identidad.
  • Bolsa para regresar con los residuos.
  • Silbato.
  • Elementos personales necesarios.

Qué debe contener un botiquín básico:

  • Antihistamínico.
  • Vendas,
  • Curitas,
  • Suero oral,
  • Analgésico,
  • Micropore

Y por si cambia el clima es muy útil llevar bolsas impermeables para proteger el celular, cámara y documentos.

Cuidado ambiental y respeto por las comunidades locales

El senderista no visita un escenario: entra en un territorio vivo.

Lo que entra contigo, sale contigo

Parques Nacionales utiliza este principio que por supuesto debemos hacer nuestro: los visitantes deben retirar residuos, envoltorios, pilas, plástico y otros materiales que ingresen a los senderos.

Al ingresar en estos territorios debemos ser muy conscientes en que solo estamos de paso y debemos ser agradecidos por contar con este privilegio de poder recorrerlos prístinos y así mimos dejarlos, no solo incluye las envases de agua, bolsas de los comestibles como también las cáscaras de las frutas, yo no lo había considerado pero aunque son residuos orgánicos introducen plagas o alteran la fauna silvestre.

Permanecer dentro del sendero, no abrir atajos ni crear nuevas trochas, esto evita la erosión, el pisoteo de la vegetación y ampliación progresiva de la huella humana. 

No extraer elementos de la naturaleza

Esto es una prohibición estricta “NO LLEVARSE”:

  • plantas;
  • flores;
  • rocas;
  • semillas;
  • fósiles;
  • piezas arqueológicas;
  • elementos culturales.

Respetar la fauna

En lo que compete a respetar la fauna incluye el no alimentar los animales, no perseguirlos para fotografiarlos y mantener la distancia.

Respetar las fincas y propiedades

En nuestros recorridos nos podemos encontrar con:

  • viviendas;
  • cultivos;
  • potreros;
  • fincas;
  • instalaciones productivas.

No debemos asumir que un camino visible es automáticamente de libre acceso. Muy importante “portón que encuentre abierto, déjelo abierto; portón que encuentre cerrado, déjelo cerrado.

Compre localmente

Aquí aparece una conexión directa entre el senderismo y el desarrollo sostenible de la región.

Comprar el agua de panela con queso, frutas en la tiendas veredales y fincas campesinas contribuye a la economía local e incentiva a la comunidad a ver el ecoturismo como una posible fuente de ingreso. 

Fotografía, redes sociales y desarrollo sostenible

En el senderismo la fotografía tiene dos funciones fundamentales a parte de tomar buenas fotos:

  1. Documentar

La fotografía permite registrar el estado de los senderos, la biodiversidad, los paisajes, los cambios ambientales.

  1. Visibilizar

Nuestras fotografías pueden hacer que una ruta desconocida se vuelva popular, pero existe una paradoja: “así cómo puede ayudar a conservarlo también puede contribuir a saturarlo”.

No es recomendable publicar indiscriminadamente fotografías con coordenadas de lugares frágiles, nidos, accesos no autorizados, propiedades privadas, senderos clandestinos, lugares cuya capacidad de carga sea limitada.

Fusagasugá no es solo un destino de paso hacia el calor, sino un santuario de biodiversidad andina y memoria histórica que merece ser recorrido con paso firme, mente abierta y máximo respeto

El verdadero senderista no solo busca una buena foto, sino dejar el sendero más limpio de como lo encontró y apoyar a quienes custodian la montaña.

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